martes, 26 de abril de 2016

Mermelada de aceituna negra (Olivada)

No, desde luego no he hecho mermelada de aceituna y si una olivada, pero mi hijo al verla fue lo que creyó que era, me dijo: Mami a mi no me des mermelada de aceituna, luego arrasó con ella  también debo decirlo....
Un sencillo aperitivo que os encantará.

Para 2 personas, necesitaréis:

20 aceitunas deshuesadas
1 tomate seco en aceite
1 cucharadita de pesto
1 chorrito de aceite de oliva

Tan sencillo como triturarlo todo junto, eso si dejando el aceite para el final.



jueves, 31 de marzo de 2016

Pinxus

 No es nada nuevo que la tendencia gastronómica de Barcelona pasa cada vez más por abrir, gastrobares, locales de tapas, degustaciones, tampoco es un secreto que el mantener un restaurante como los de antes, requiere un esfuerzo económico, sacrificio personal y una constante renovación frente a la creciente ola de nuevos chefs con el título aún caliente que quieren probar suerte, eso sin hablar de más de un bloguero que  se pasa detrás del mostrador para probar suerte después de un largo recorrido "catando" las cocinas de otros, que valentía!....pero en fin a lo que iba, que debido a que cada vez abundan más los locales de tapas, pues que me tengo que subir al carro y probarlos, y debo deciros que estoy bastante contenta con las incursiones.

Este nuevo local del que os quiero hablar, es bastante nuevo si, pues lleva aproximadamente un año en marcha, es pequeño, pero muy acogedor, la decoración recoge un poco de ese estilo vintage que ha abducido a todos los restauradores en general (y que me gusta, lo reconozco, siempre que mantenga un equilibrio, las modas ... son modas).


Pinxus está dirigido por un chico joven, pero que ha sabido dar en el clavo en cuanto a ubicación, oferta gastronómica y sobre todo precios, si señores, ya va siendo hora de que las cosas se reflejen como son, y es que no es nada fácil encontrar un local de tapas de "alta cocina" buena, bonita y barata. Y Pinxus reúne todo eso y mas, por lo que soy bastante asidua a este local.

Debo decir que casualidades o no? en la carta hay varias coincidencias con la taperia Lolita, en este caso está claro quien llegó antes, el huevo o la Gallina.

En el caso de Pinxus, la berenjena con melaza se aligera y pasa de ser tacos de berenjena a delicados chips, que lo hace mucho menos pesado y sencillamente deliciosos.

Las rabas de pollo de Lolita aquí se convierten en fingers de pollo con un rebozado ligeramente diferente pero muy muy bueno. Ideal para los niños! la salsa para los fingers es muy suave.

No faltan los huevos rotos en varias versiones, quizás los favoritos para mí son los que presentan con foie, creo que le ponen algo de melaza a las patatas pues se siente un gusto dulce que ojo! queda fantástico.

El salmón en escabeche muy parecido al atún del Lolita pero no sé cuál está más rico, me encantan los dos!

La coca  de cristal con tomate está muy pero que muy bueno, y aunque corta su carta de vinos ecológica es diferente y no está nada mal. 

Los postres son muy ricos y originalmente  presentados en botes de mermelada.


De precio, qué os puedo contar?, he ido con una amiga y hemos cenado por 20 €, en otra ocasión eramos 3 personas y comimos por 40 €, Todo depende pero entre 10 € y 15 € por cabeza. Por la calidad de la comida, la originalidad de los platos, lo acogedor del local y lo bien ubicado que está... (Mariano Cubí, 83), sencillamente de lo mejor del panorama actual.

Lolita Tapería

Cuando me hablaron de Lolita, hace ya un año justo, la ubicación (calle Tamarit, tapería), debo reconocer que no me entusiasmó mucho porque estaba bastante lejos de donde me muevo, toda la zona de "Paralelo y rodalías" me generaba bastante pereza, eso de irme hasta el quinto pino por unas tapas?....

Al final y después de muuuchos meses fuí, no una sino dos veces y repetiría, porqué? por el mimo con el que cocinan esas tapas, que efectivamente merece la pena hacer la excursión hasta allí.

Estaba todo tan bueno que no hice fotos de lo que iba probando porque desaparecía bastante rápido, también debo deciros que cada vez me cuesta más cuando voy a un restaurante nuevo interrumpir el momento que comparto con otra u otras personas para hacer las fotografías de los platos, aunque nunca retransmito mis visitas gastronómicas en directo, por respeto al resto de comensales.



Afortunadamente en la web de Lolita tiene fotos muchos más chulas que las que yo hubiese podido hacer con mi Iphone (que no es el último modelo).

El ambiente es fresco, joven, con muchos turistas he de reconocerlo, pero así y todo es también familiar, niños, padres e hijos, y esa mezcla poco habitual en los lugares que marcan tendencia me gusta. Cocina para todos, locales para todos.


Las tapas que probé me encantaron, especialmente la que hace homenaje a la Bodega Quimet, (de las que ya os comentaré más adelante), el salmón con el yogur griego y ese aceite trufado hacen cosquillas en el paladar y el atún en escabeche es sencillamente delicioso, para mojar el pan varias veces, no hice barquitos no, una flota entera navegó en el plato de la salsa acompañada de las risas cómplices de mi amiga la última vez que estuve allí, justo por Semana Santa.



La berenjena con la melaza también es sublime, no pude dejar de pedir las rabas de pollo que pasaban todo el rato delante nuestro (por algo sería), y es que el rebozado es realmente especial, diría que está hecho de lámina de patatas, pero en cualquier caso muy muy crocantes y muy buenos.

Aquí os dejo con unas cuantas fotos del local, no se admiten reservas, pero tampoco he tenido que esperar más de 10 minutos. En definitiva. Un local muy recomendable para ir con amig@s. El precio? pues unos 25-30 € por persona.




jueves, 26 de febrero de 2015

Cachitos Diagonal

Desde hace un par de años he sido habitual de Cachitos en la Rambla de Cataluña, porque el restaurante además de una buena carta, tiene una decoración diferente, especial y me gusta mucho.

Cuando abrieron el de Diagonl me emocioné porque lo tengo al lado de casa y voy andando y he estado ya 3 veces en menos de un mes.

La carta varía ligeramente, pero la calidad en general se mantiene, la torrija mi postre favorito no es tan bueno como el de la Rambla, pero el canelón con foie y trufa sigue haciéndome saltar las lágrimas.

El servicio es mucho mejor, mas atento, más elegante y la semana pasada que estuve, siendo viernes estaba lleno, y gente de todo tipo, un ambiente muy agradable que a partir de las 24 hrs se convirtió en bar de copas con mucha gente guapa.

Un sitio para ir con la pareja, pues tienen un rinconcito que yo le llamo el jardín, pues es muy romántico y acogedor.

Tan solo llevan dos meses abiertos y supongo que aún les falta rodaje pero seguiré repitiendo. Aquí os paso unas cuantas fotos de las últimas incursiones.







viernes, 13 de febrero de 2015

Volver a empezar...

Mi intención nunca ha sido ganar dinero con este blog, ni tampoco estar en la cresta de la ola de las personas que se aficionan a escribir sobre restaurantes, ni recibir invitaciones, ni cosas de ese estilo, ha ido evolucionando como he ido evolucionando yo, y aunque me propuse volver a retomar las recetas o reseñas de restaurantes desde septiembre,los ánimos no han sido los mas adecuados por la noticia del cáncer de mi abuela Vidal y que falleció hace tres semanas. 

Ha sido un periodo desde septiembre hasta hoy de emociones, de tristeza, de reflexiones, pero sobre todo de redescubrimiento.

Me refiero al redescubrimiento de la verdadera amistad, tanto de mis amigas como de mis amigos, de la gente que realmente me quiere, me aprecia sinceramente y que han estado allí, y siguen estando contra viento y marea animándome, preocupándose por mi y alentándome a sacar la fuerza interior que siempre me ha acompañado para salir de todo y sobreponerme a todo.

Llamadas de amigas para preguntar simplemente cómo estás? o que te piquen en la puerta de tu trabajo un día lluvioso por sorpresa y sea un amigo que te viene a dar un abrazo y el pésame nada más enterarse de la noticia, mensajes  continuos por la noche de amigas para saber qué tal voy, o los diarios mensajes puntuales por la mañana de otros amigos para darme los buenos días y animarme, interesarse por mi.

Este post es un GRACIAS con mayúsculas a todos y cada uno de esos amigos que se preocupan por mi, que han estado de alguna manera en un momento u otro allí, para demostrarme lo que es la verdadera amistad.

Raquel, Germán, Marcos Sala, Mandy, Dori, Ana, Silvia, Esther, Toni, Alicia, José, Pep, Kio, Lucy, Edna, Zuli, Gigi, Elda, Luz, Miri, Tere, Xavi, Allen, Vera, Cristina, Mar, Galia, Inés, Sergio, Clara, Ignacio, Alicia, Georgina......




GRACIAS a estas tres grandiosas amigas que me han demostrado a través del tiempo un cariño especial, no sé que haría sin vuestro apoyo y esa forma que tenéis de sacarme una sonrisa aunque piense que ya no me quedan sonrisas.


Especialmente a una personita muy especial que me ha cuidado, que me ha mimado, que se ha levantado a media noche a dormir en el suelo a mi lado solo para acompañarme, quien me ha abrazado por las noches consolándome, quien me ha dejado su peluche favorito para que duerma conmigo, a mi mejor amigo, Álvaro, mi hijo. Ha sido increíble como una persona tan pequeñita, tan joven, me ha enseñado tanto durante todo este tiempo y ha cargado sobre sus hombros lo que él llamaba "la necesidad de hacerme sentir mejor".

Este es un post de mi cariño y agradecimiento a esas personas que me quieren, me valoran y me han acompañado durante todo este tiempo. A partir de ahora todo solo puede ser mejor.




   GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS, GRACIASSSSSSSSSSSSSSSS!!!!

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Bizcocho de banana y zanahoria con pasas.

Ha pasado algún tiempo sin escribir en este blog y lo echaba de menos. Han habido situaciones que me han mantenido alejada del teclado como lo ha sido la muerte de mi padre y tras ello un largo periodo de reflexión.

Pero un buen amigo me ha recordado que tengo estas pequeñas cosas, como Cocinova, para volver a ver la vida con el optimismo con el que siempre lo he he hecho.

Una amiga desde Italia me ha pedido esta receta ya que su esposo la probó en Panamá y quería volver a probarla.

Casualmente es una receta que hago casi cada semana para desayunar.

Ingredientes:
1 yogurt natural
2 huevos
1 medida del yogurt de azúcar ( mejor si es morena)
1/2  vasito de yogurt de aceite
3  vasitos de yogurt de harina
1 sobre de polvo de hornear
Vainilla
Canela
1 zanahoria finamente rallada
1 banana madura hecha puré
Pasas
Mantequilla para el molde

Poner todos los ingredientes en un bol y mezclarlos a la vez.
Verter en el molde previamente cubierto con mantequilla y meter en el horno precalentado a 140 grados durante 30 minutos.






viernes, 10 de enero de 2014

Masía Can Vilallonga (Sant Cugat)

Este es el primer restaurante nuevo del año y me apetece mucho escribir sobre él porque disfruté de una comida como hacía mucho no lo hacía.


Una recomendación por supuesto de alguien que me conoce muy bien y que comparte conmigo la afición por el buen comer. No suelo irme lejos de Barcelona a comer pero viniendo la recomendación de quien venía era una apuesta segura.

Sinceramente os recomiendo el lugar, acogedor, con un encanto singular, un aire nórdico pese a ser una Masía al lado de una hípica pero absolutamente nada recargado y diría que bastante moderno.



Cuenta con varios salones y con  vistas al bosque que hace la estancia verdaderamente agradable y si sumamos a esto que ofrecen un menú por 15 € pues es realmente un sitio para ir, repetir y volver muchas veces.

En esta ocasión escogimos del menú una ensalada de gambas y unos canelones que estaban absolutamente deliciosos.




De segundo pato en salsa de foie y chutney de mango, que estaba para perder las formas y cogerlas con la mano, se deshacía la carne, señal de que estaban muy bien hechas al horno y la salsa de foie tenía un ligero perfume a brandy que junto con el chutney de mango en su punto hacía un contraste que daba una explosión de sabor en el paladar.


Vino joven tinto del Penedés para acompañar estos platos y como guinda un flan de queso que no tiene nada que envidiar al que preparan en el Chez Cocó...una maravilla, sublime, absolutamente delicioso.



Una comida como las de antes, con sabor a la cocina de las abuelas pero con ese toque moderno que gusta a la gente actual.

Un sitio para ir con la familia, con niños, con amigos, con la pareja y me cuentan que por la noche con gintonics que son servidos por un simpático camarero.



Os lo recomiendo si no os importa conducir por la Arrabasada hasta allí y realmente desde Barcelona está muy cerca.

Masía Can Vilallonga
Carrer Oceà Atlàntic, 80
08173-Sant Cugat del Vallés
Tel. 936 74 04 00


Restaurante Vintage

Se acaba el año y me he propuesto subir los post de los últimos restaurantes que ya tenía casi preparados pero que con la mudanza que he tenido este último mes me ha resultado imposible. Ahora que comienzo a tener más o menos las cosas en su sitio, os presento un par de restaurantes que vale la pena visitar.

Vintage abrió las puertas hace poco y debo decir que debido al lugar donde vivo y mis frecuentes desplazamientos por Barcelona tengo la suerte de enterarme casi al momento de la apertura de los sitios básicamente porque si no veo las obras de reforma, me los encuentro justo al pasar delante en sus primeros días de inauguración. Lo bueno de esto es que no te pierdes nada del crecimiento gastronómico de la ciudad.

Pues este restaurante está muy cerca de casa, de modo que fui andando, a solo cuatro calles es ideal para ir allí dando un paseo.

Era noche de chicas y era el segundo intento que hacía por ir a este sitio de estética "Lázaro Rosa Violán" de modo que muy en la línea de las últimas tendencias de diseño.

El local un poco ruidoso por lo lleno que estaba y la música un poco alta, pero aceptable, el trato del servicio muy correcto y amable, les ofrecieron a mis amigas una copa de cava durante la espera, ya que me retrasé un poquito (y viviendo al lado no tiene excusa!).




Nos pedimos varias cositas para compartir, un platillo de pulpo, huevos rotos con jamón y patatas, foie con confitura de frutos rojos, tabla de quesos y croquetas, todo muy bueno, la confitura y el foie lo mejor,...pero quedamos con hambre y es que los platillos seamos honestos, no llenan, así que nos pedimos dos hamburguesas dobles que convertimos en cuatro hamburguesas normales y entonces sí la cena estuvo perfecta, las hamburguesas estaban realmente deliciosas acompañadas de las patatas fritas que tanto se ven en sus cuentos metálicos en todos los restaurantes.
 




De postre nos compartimos uno de chocolate y una dama blanca que estaban muy bueno y todo lo acompañamos de un vino tinto joven de Ribera del Duero que nos recomendó el camarero.

El sitio es mono, cool y con mucha alegría y vidilla, me recuerda mucho al ambiente del "Paco Meralgo" ya sabéis... aquellos sitios para "ver y ser vistos".

Ahhh y de precio, normal, entre cuatro personas nos salió a 27 € por cabeza.




domingo, 29 de diciembre de 2013

Le Bouchon (Hotel Mercer)

Cuando el Hotel Mercer abrió el Bar Mercerino me quedé con ganas de visitarlo, tenía una pinta estupenda, la carta, el lugar y fue así que dejé pasar los días, semanas y meses y de pronto el Mercerino ya no existía y daba paso a Le Bouchon, en la línea de los gastrobares con platillos más que para comer o cenar, diría para "picotear" algo, así que pensé no dejar más tiempo sin probarlo ya que me quedé con ganas de conocer su predecesor.


El sitio no me decepcionó, pequeño, y con cierto aire nórdico por la madera pese a la piedra de sus muros, pero tiene mucho encanto, es de esos sitios cool, pero cuando se trata de comida también ha de ser buena, sino lo cool pasa a ser algo efímero.




Fui   en noviembre un md ya más bien tarde y pedimos para compartir unos huevos rotos con jamón y patatas, que no estaban mal, una terrina de paté de temporada que estaba bastante buena y una ensaladilla rusa que tampoco estaba mal, una copa de vino blanco acompañó estos tres platillos y puedo decir que fue un rato muy agradable, el sitio muy chic y la comida no estaba mal, lleva poco tiempo abierto, el servicio fue muy atento, si bien lo único que puedo decir es que el vino estaba un poco caliente pero en general si vas por el Barrio Gótico y te pica el gusanillo del hambre y quieres picar algo con tranquilidad y sin darte codazos con la gente en un ambiente muy sofisticado es un buen lugar.






Aquí os dejo con unas cuantas fotos, la primera tomada de su web porque ese día llovía y no pude hacer una de la entrada del local y unas cuantas más hechas con el teléfono.


Por cierto que paseando luego por la zona, vi un restaurante que me cautivó desde afuera y al que tengo ganas de visitar, con un nombre curioso "Que bueno que viniste".... ya os contaré....

Le Bouchon
Carrer dels Lledó, 7
08002-Barcelona

viernes, 11 de octubre de 2013

Chez Cocó.

Vaya por delante que he ido a este restaurante en dos ocasiones y debo decir que me encanta. Es curioso porque tarde bastante en ir desde que lo abrieron y está  muy cerca de casa, andando a cinco minutos, pero o no encontraba el momento, o cuando quería reserva me daba cuenta que era el día que cerraban, en fin que por aquello de tenerlo tan cerca das por sentado que acabaras comiendo o cenando allí cualquier día y al final el momento se alarga.

Es un restaurante realmente acogedor, con una decoración muy propia, muy francesa como corresponder a un restaurante que se autodenomina rotisserie. Absolutamente diferente a otros restaurantes en cuanto a decoración, lo convierte en una especie de joya, en la que por momentos te sientes dentro del Orient Express.

Para las personas con sensibilidad por el diseño, la belleza de muebles y tapicería resulta un placer comer en un sitio así, y debo decir que yo soy de las que disfruto al comer en un restaurante de todos los detalles, tanto del local, como del servicio y por supuesto la comida, y me fijo en muchísimos detalles y Chez Cocó los cuida mucho.






La primera vez que estuve allí comí en el espacio que está al fondo del salón con grandes ventanales de cristal  justo antes de la terraza y la segunda vez que es la que reseñaré estuve en la terracita ya que hacía un día estupendo.




En la primera visita probamos para compartir una ensalada de tomates y aguacate que estaba muy fresquita y muy buena, y unos huevos ratatouille que estaban muy buenos pero que no repetiría ya que son densos y más un plato para invierno creo, y de segundo el pollo tomatero que en aquella ocasión lo pedí con salsa barbacoa y guarnición  de arroz basmati francamente todo muy bueno.

Como en aquella visita no hice fotos entretenida como estaba en la charla con dos buenos amigos, he aprovechado una segunda visita más sosegada para inmortalizar los platos y hablaros un poco sobre ellos.

En esta ocasión para compartir optamos por una Torta de Trujillo, absolutamente cremosa y tibia en su interior, con porciones de coca de cristal tostadita, todo de un sabor intenso pero a la vez delicado al paladar, una auténtica sorpresa de sabor que recomiendo mucho.


Fue un auténtico visto y no visto, en pocos minutos la torta quedó como os la muestro:



De segundo probamos el pollo tomatero, yo quería probarlo con otra salsa y otra guarnición y porque ese día me apetecía como un buen pollo asado y punto. Opté por el pollo a las hierbas con guarnición de espinacas con piñones. El pollito estaba jugoso, por fuera la piel estaba tostadita y las hierbas, sobre todo el romero le daba un sabor intenso al asado. 

Me sorprendió que en la primera visita la salsita y la guarnición venían servidas en cazuelitas de lo más cucas, y en esta ocasión se trataba de pequeñas salseras y cuencos de  porcelana. 


Disfruté mucho del pollo y las raciones fueron las justas para no llenarme lo suficiente como para no probar el postre, en esta ocasión elegí el flan de queso Idiazabal que fue lo que más disfruté de toda la comida, se me ponía los ojos en blanco en cada cucharada, un postre exquisito como hacía mucho no probaba. Un cuenco de flan  con  una fina capa de  caramelo, ya que el sabor me recordaba más que a la miel al caramelo de arce tan típico de los pancakes americanos y un cuenco de cookie crumble, que le daba un contraste de texturas que lo hacía muy divertido.



La cuenta nos salió por 52 €, nada mal para la calidad y cantidad de lo que comimos y que nos dejó absolutamente satisfechos. Un restaurante que seguramente volveré a repetir.

Chez Cocó
Avda. Diagonal 465
Tel.93 444 98 22
 
Cocinova Blogger Template by Ipietoon Blogger Template